Dulces esponjosos rellenos de crema inglesa: crujientes por fuera, suaves por dentro.
No hay nada más delicioso que un dulce que combine una masa crujiente y dorada con una crema rica y sedosa que se derrite en la boca. Los esponjosos pasteles rellenos de crema inglesa son uno de esos postres que parecen sacados directamente del escaparate de una pastelería tradicional, pero se pueden preparar fácilmente en casa con tan solo unos pocos ingredientes.
La fina y crujiente masa envuelve una aromática crema de vainilla de textura aterciopelada, creando un equilibrio único de sabores y texturas. Son ideales para celebraciones, cenas familiares, bautizos, cumpleaños o incluso para la mesa del domingo, acompañando a la perfección un café aromático o una taza de té.
Si te encantan los dulces caseros que impresionan tanto por su aspecto como por su sabor, entonces esta receta sin duda merece un lugar en tu cuaderno de cocina.
🛒 Materiales
Para la masa
2 tazas de harina de trigo
50 g de azúcar
una pizca de sal
200 g de mantequilla congelada, cortada en cubos pequeños
1 huevo grande
½ taza de vino blanco o agua fría
Aceite vegetal para freír
Para la crema inglesa
500 ml de leche
100 g de azúcar
1 cucharada de maicena
4 yemas de huevo
1 cucharadita de extracto de vainilla
2 cucharadas de mantequilla
👩🍳 Ejecución
1. Prepara la masa
En un bol grande, mezcla la harina, el azúcar y la sal.
Añade la mantequilla congelada y mézclala con los dedos hasta que la mezcla tenga una textura similar a la arena fina.
Vierta el huevo y luego agregue gradualmente el vino o el agua hasta que se forme una masa suave y elástica.
No es necesario amasar en exceso.
Envuelve la masa en film transparente y déjala en el refrigerador durante al menos una hora.
2. Prepara la crema
Calienta la leche sin que llegue a hervir.
En otro recipiente, batir las yemas con el azúcar y la maicena hasta que se vuelvan blancas.
Vierta lentamente la leche caliente, revolviendo constantemente.
Vierta la mezcla de nuevo en la cacerola y remueva constantemente a fuego lento hasta que espese.
Añade la vainilla y la mantequilla y continúa mezclando hasta obtener una consistencia suave y brillante.
Cubre la superficie de la crema con film transparente para que no se forme una capa y déjala enfriar.
Continua en la siguiente pagina