Sí, aunque una batidora suele dar un polvo más fino . Un molinillo de especias es la mejor opción si se dispone de él.
¿Cómo puedo usar el romero en polvo en la cocina?
Es ideal para verduras asadas , adobos para carne , aceites aromatizados y repostería . Pruébalo en focaccia o galletas caseras.
¿El romero en polvo es lo mismo que el romero molido que se vende en las tiendas?
El romero en polvo casero suele ser más fresco y sabroso. Las versiones compradas en tiendas pueden contener aditivos o haber estado más tiempo en el estante.
Cómo almacenar
Transfiere el romero en polvo a un frasco de vidrio hermético o a un recipiente para especias. Mantenlo alejado del calor, la luz solar y la humedad; tu especiero o una estantería de la despensa son ideales. Si se almacena correctamente, se mantendrá fresco y aromático de 4 a 6 meses .
Cómo congelar
Aunque no es común, el romero en polvo se puede congelar para prolongar su vida útil . Colóquelo en una bolsa sellada apta para congelador, extrayendo el aire. Se conservará hasta por un año . Deje que alcance la temperatura ambiente antes de usarlo para evitar que se formen grumos por condensación.
Ingredientes
ROMERO FRESCO
Cómo hacer romero en polvo
Para empezar, toma unas ocho ramitas de romero fresco. Enjuágalas bien en un recipiente con agua fría para eliminar la tierra o los restos de jardín, sobre todo si son de cosecha propia. Una vez limpias, sécalas completamente con una toalla de cocina o papel absorbente. Este paso es fundamental, ya que la humedad restante puede interferir con el secado posterior. Ahora, toma una ramita de romero a la vez y comienza a separar las hojas. Sujeta la parte superior del tallo y pellizca suavemente la base de las hojas con los dedos, deslizándolas hacia abajo en sentido contrario al crecimiento natural. Las agujas se desprenderán fácilmente. Desecha los tallos leñosos; solo utilizaremos las hojas para el polvo.
A continuación, coloca las ramitas de romero entre dos hojas de papel de horno. Esto evita que se quemen y permite que se sequen uniformemente. Caliéntalas en el microondas durante unos dos minutos, comprobando a mitad de la cocción que se estén secando y no quemando.
Sabrás que están listas cuando estén crujientes y se rompan fácilmente entre los dedos. Una vez secas, transfiere las hojas a un molinillo de especias, procesador de alimentos o licuadora de alta velocidad. Tritura en pulsos cortos para convertir las hojas en un polvo fino y aromático. Si prefieres una textura muy suave, puedes tamizar el polvo con un colador de malla fina para eliminar cualquier resto de grumos.
Finalmente, vierte el romero en polvo en un frasco limpio y hermético. Si quieres, puedes etiquetarlo, ¡y listo! Has preparado tu propio romero en polvo en solo unos minutos. Guárdalo en un lugar fresco y oscuro y úsalo cuando quieras darle un toque aromático a tus platos.
