Los rollitos de calabacín empanizados al horno con jamón y queso son una receta fácil y deliciosa, perfecta para el verano . Excelentes como aperitivo , para empezar una cena especial o como plato principal ligero , acompañados de unas rebanadas de pan fresco, conquistarán a grandes y pequeños con su irresistible sabor .
Para obtener un resultado impecable, es importante cortar el calabacín en láminas muy finas con una mandolina. Una vez rociado con aceite de oliva virgen extra, sazonado con una pizca de sal y pimienta, y rebozado con una generosa capa de pan rallado, queso parmesano y perejil picado, se rellena con queso provola y jamón , y se enrolla firmemente como un brazo de gitano.
Los panecillos resultantes se colocan uno al lado del otro en una bandeja para hornear, conservando su forma, y luego se hornean hasta obtener un centro dorado y masticable . Están deliciosos recién salidos del horno, pero también tibios o a temperatura ambiente : dejarlos reposar permite que los sabores se mezclen aún más.
Variaciones de rollitos de calabacín
Al igual que con cualquier otra receta de rollitos, ya sean de carne, pescado o verduras, puedes modificar el relleno según tus gustos personales o la disponibilidad de los ingredientes: puedes añadir otros embutidos y quesos , un elemento cremoso, como un queso fresco para untar , y para una variante vegetariana puedes omitir el jamón.
Instrucciones de almacenamiento
Los rollitos de calabacín se pueden conservar en el frigorífico durante 2 días , en un recipiente hermético.
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