—¿Por eso me despidió?
—Sí.
La habitación quedó en silencio.
Abrió la carpeta.
—Si la persona que estaba robando el dinero creía que Emily ya no trabajaba aquí y, además, creía que ella tenía algún tipo de relación personal conmigo, podía entrar en pánico y pensar que yo le había contado algo. Queríamos ver quién sería la primera persona en intentar borrar información del sistema o hacer desaparecer documentos.
Recursos lingüísticos
Mi corazón latía con fuerza.
—¿Y la foto?
El señor Wilson sonrió ligeramente.
—Era un señuelo.
En ese momento, el abogado de la empresa giró un portátil hacia mí.
Construcción y mantenimiento
A las 2:17 de la madrugada, alguien había iniciado sesión en el sistema de la empresa e intentado eliminar cientos de archivos.
Cuando vi el nombre de usuario, me quedé helada.
Karen Matthews.
La misma Karen que se había burlado de mí aquella mañana.
Fotografía y arte digital
Servicios de oficina
Pero eso todavía no era todo.
El señor Wilson colocó otro documento delante de mí.
—Emily, en realidad ayer no te despedimos.
—¿Qué?
—Solo necesitábamos que todos creyeran que lo habíamos hecho.
Firmó el documento y lo giró hacia mí.
Era una nueva oferta de trabajo.
Directora de Controles Internos.
Puertas y ventanas
El salario era casi el doble de lo que había estado ganando.
No podía hablar.
—¿Por qué yo?
Puertas y ventanas
Permaneció en silencio durante un momento.
—Porque durante los últimos cinco años, mucha gente aquí ha trabajado duro para impresionarme. Tú fuiste la única que trabajó como si nadie estuviera mirando.
Entonces miró la fotografía colgada en la puerta de su oficina.
—Y esa foto se quedará ahí hasta el final del día.
Administración de datos
Me reí.
—La gente está pensando cosas terribles.
Él también se rio.
—Lo sé. Pero al mediodía les contaré la verdad.
Cuando salí de su oficina, las mismas personas seguían mirándome.
Solo que esta vez ya no sentía vergüenza.
Karen ya no estaba allí.
Cocina y comedor
Y, curiosamente, años después todavía conservo aquella foto del lago.
Economía
No porque aparezca junto a mi antiguo director.
Sino porque aquel fue el día en que perdí mi trabajo…
y a la mañana siguiente descubrí que, en realidad, nunca me había despedido.
Solo me había apartado el tiempo suficiente para descubrir de quién necesitaba proteger a la empresa.
