2. Cocinar la mermelada
Vierta la mezcla en una cacerola grande y llévela a ebullición a fuego medio.
Durante la cocción, retire la espuma que se forma en la superficie para que la mermelada quede transparente y brillante.
3. Añade limón
Justo antes de que termine de hervir, añade las rodajas de limón.
El limón ayuda a que la mermelada adquiera un aroma más intenso, a la vez que conserva el bonito color de las cerezas y contribuye a la correcta combinación del almíbar.
4. Llena los frascos
Una vez que la mermelada haya alcanzado la consistencia deseada, viértala aún caliente en frascos esterilizados.
Cierra bien las tapas y coloca los frascos boca abajo hasta que se enfríen por completo. Esto crea un vacío de aire natural que contribuye a una correcta conservación.
Pequeños secretos del éxito
- Elige cerezas amargas, maduras pero firmes.
- No hierva la mermelada, ya que se solidificará al enfriarse.
- Si desea un resultado más aromático, puede añadir una vaina de vainilla o unas gotas de licor de cereza al final de la cocción.
- Guarde los frascos en un lugar fresco y oscuro.
Cómo disfrutar de la mermelada
La mermelada de cereza amarga combina muy bien con:
- sobre pan caliente o tostada
- con yogur colado
- para helado de vainilla
- como relleno para pasteles y galletas
- junto a una tabla de quesos para una combinación especial y sabrosa
Cada cucharada de esta mermelada casera esconde el aroma del verano y el auténtico sabor de la tradición griega. Una receta sencilla, atemporal y nostálgica que merece estar en todos los hogares.