Agrega la mantequilla a temperatura ambiente y continúa batiendo hasta que quede bien integrada.
4. Agregar los ingredientes secos y la leche
Mezcla la harina de trigo con los 80 g de harina de maní.
Incorpora esta mezcla poco a poco, alternándola con la leche.
Mezcla a velocidad baja o con una espátula, únicamente hasta obtener una masa cremosa y uniforme.
Por último, agrega el polvo para hornear y mezcla suavemente con movimientos envolventes.
5. Hornear
Vierte la masa en el molde preparado y nivela ligeramente la superficie.
Hornea a 180 °C durante 35 a 45 minutos, o hasta que el pastel esté dorado y al introducir un palillo en el centro salga limpio.
Déjalo reposar dentro del molde durante 10 minutos. Después, desmóldalo y deja que se enfríe completamente.
Preparación de la cobertura
Coloca en una olla la leche condensada, la crema de leche y los 50 g de harina de maní.
Cocina a fuego bajo, removiendo constantemente durante 6 a 10 minutos, hasta obtener una crema suave y ligeramente espesa.
Si la cobertura queda demasiado espesa, agrega una o dos cucharadas de leche y mezcla hasta alcanzar la consistencia deseada.
Retira del fuego y deja reposar unos minutos.
Decoración
Coloca el pastel frío sobre un plato rectangular.
Distribuye la cobertura cremosa sobre la superficie, dejando que caiga ligeramente por los bordes.
Decora con maní triturado y una pequeña cantidad de harina de maní espolvoreada por encima.
Deja reposar aproximadamente 20 minutos antes de cortar.
Consejo importante
Si la masa queda demasiado espesa, agrega entre 2 y 4 cucharadas adicionales de leche, poco a poco, hasta obtener una consistencia cremosa y fácil de verter
Nunca me ha fallado