Ingredientes
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2 tazas de avena molida
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3 cucharadas de semillas de chía
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1 taza de yogur natural
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2 huevos
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1 cucharadita de polvo de hornear
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1 pizca de sal
Equipo Necesario
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Un tazón grande para mezclar
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Un tazón pequeño para batir los líquidos
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Un molde para pan (preferiblemente de unos 20×10 cm)
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Papel vegetal o aceite para engrasar el molde
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Una espátula
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Un horno precalentado
Instrucciones
❶ Prepara los ingredientes
En un tazón grande, mezcla la avena molida, las semillas de chía, el polvo de hornear y la pizca de sal.
❷ Integra los líquidos
En otro tazón, bate los huevos con el yogur natural hasta obtener una mezcla homogénea.
❸ Combina las mezclas
Incorpora la mezcla líquida a los ingredientes secos, mezclando bien hasta formar una masa uniforme.
❹ Vierte en el molde
Coloca la masa en un molde previamente engrasado o forrado con papel vegetal, alisando la superficie con una espátula.
❺ Hornea el pan
Hornea en un horno precalentado a 180 °C durante 35-40 minutos o hasta que al insertar un palillo, éste salga limpio.
❻ Enfría y sirve
Deja enfriar el pan antes de desmoldar y cortar. ¡Disfruta de un pan saludable y delicioso!
Consejos para un Pan de Avena y Chía Perfecto
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Avena molida: Puedes moler la avena en hojuelas en una licuadora o procesador de alimentos hasta obtener una textura de harina. También puedes usar harina de avena ya preparada.
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Semillas de chía: Las semillas de chía aportan textura y nutrientes. Si prefieres una textura más suave, puedes molerlas ligeramente antes de añadirlas.
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Yogur natural: El yogur natural es el que mejor funciona en esta receta, pero puedes usar yogur griego o incluso yogur vegetal para una versión sin lácteos.
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Consistencia de la masa: La masa debe ser uniforme pero no demasiado líquida. Si ves que está muy seca, puedes añadir un poco más de yogur o un chorrito de leche.
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Tiempo de horneado: Cada horno es diferente, por lo que es recomendable empezar a comprobar la cocción a partir de los 35 minutos. El pan estará listo cuando la superficie esté dorada y el palillo salga limpio.
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Enfriado completo: Deja que el pan se enfríe completamente antes de desmoldar y cortar para que no se desmorone.
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Variaciones: Puedes añadir semillas de girasol, nueces picadas o un puñado de frutos secos a la masa para darle más textura y sabor.
¿Cómo Servir Este Pan?
Sirve el pan de avena y chía en rebanadas, solo o acompañado de tus ingredientes favoritos. Es perfecto para el desayuno con un poco de mermelada, miel o crema de cacahuete. También es ideal para tostar y acompañar con aguacate, queso fresco o hummus. Su sabor neutro lo convierte en un acompañamiento perfecto para sopas, cremas y ensaladas. Es un pan versátil que se adapta a cualquier momento del día.
¿Se Puede Conservar?
Sí, el pan se conserva perfectamente en un recipiente hermético durante 3-4 días a temperatura ambiente. También se puede refrigerar para que dure más tiempo. Si quieres conservarlo por más tiempo, puedes congelarlo en rebanadas separadas con papel de horno y guardarlas en una bolsa hermética. Se conserva hasta 2 meses en el congelador. Para consumirlo, solo tienes que tostar las rebanadas directamente o dejarlas a temperatura ambiente.
¿No Tienes Algún Ingrediente?
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¿No tienes avena molida? Puedes moler avena en hojuelas en la licuadora hasta obtener una textura de harina.
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¿No tienes semillas de chía? Puedes sustituirlas por linaza molida o semillas de sésamo, aunque la textura será ligeramente diferente.
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¿No tienes yogur natural? Puedes usar yogur griego, kéfir o incluso leche con un poco de vinagre para darle consistencia.
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¿No tienes huevos? Puedes sustituir cada huevo por 1 cucharada de linaza molida mezclada con 3 cucharadas de agua, o por 1/4 de taza de puré de manzana.
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¿No tienes polvo de hornear? Puedes usar 1/2 cucharadita de bicarbonato de sodio mezclado con 1/2 cucharadita de vinagre o zumo de limón.
