Instrucciones
1. Prepara el horno y el molde
Precalienta el horno a 175 °C. Engrasa y enharina un molde redondo de 20-23 cm.
2. Bate los huevos con el azúcar
Bate los huevos con el azúcar de 3 a 4 minutos, hasta lograr una mezcla clara y espumosa. Añade la mantequilla derretida, la leche de coco y la vainilla, mezclando hasta integrar.
3. Incorpora los ingredientes secos
Tamiza la harina, el polvo para hornear y la sal. Incorpora gradualmente a la mezcla húmeda con movimientos envolventes, sin batir de más.
4. Hornea
Vierte en el molde y hornea de 30 a 35 minutos, hasta que un palillo salga limpio. Deja enfriar de 5 a 10 minutos en el molde.
5. Prepara la mezcla de leches
Mezcla la leche condensada con la leche de coco adicional hasta lograr una mezcla lisa.
6. Perfora y empapa el pastel
Con el pastel tibio, haz agujeros por toda la superficie con un tenedor. Vierte la mezcla de leches lentamente para que penetre bien.
7. Espolvorea el coco
Espolvorea el coco rallado sobre la superficie húmeda, presionando ligeramente para que se adhiera.
8. Enfría y refrigera
Deja enfriar por completo (1-2 horas). Refrigera 30 minutos antes de servir para facilitar el corte.
Consejos para un Pastel Perfecto
Vierte la mezcla de leches sobre el pastel aún tibio: esto ayuda a que penetre mejor a través de los agujeros hechos con el tenedor.
Haz suficientes agujeros en toda la superficie: entre más uniforme sea la perforación, más pareja será la humedad en cada porción.
Vierte la mezcla de leches poco a poco: así te aseguras de que se absorba bien en lugar de acumularse solo en la superficie.
Presiona ligeramente el coco rallado: ayuda a que se adhiera bien a la superficie húmeda del pastel.
Refrigera antes de cortar: facilita mucho lograr porciones limpias, ya que el pastel está más firme una vez frío.
¿Cómo Servir Este Pastel?
Este pastel es delicioso solo, bien frío, directamente del refrigerador. También puedes acompañarlo con un poco de crema batida adicional si prefieres una versión aún más indulgente.
¿Se Puede Congelar?
Se puede congelar, aunque es preferible consumirlo fresco para disfrutar la mejor textura húmeda característica de este pastel. Si decides congelarlo, hazlo en porciones individuales bien envueltas, y descongélalas en el refrigerador antes de servir.
¿No Tienes Algún Ingrediente?
¿No tienes leche de coco? Puedes usar leche entera normal, aunque perderás gran parte del sabor a coco característico de esta receta.
¿No tienes leche condensada? Puedes usar crema de coco, como ya se menciona en la receta como alternativa.
¿Puedo usar coco rallado tostado para decorar? ¡Sí! Le dará un sabor más intenso y un color más dorado a la presentación final.
Preguntas Frecuentes
¿Por qué es importante perforar el pastel mientras aún está tibio?
El pastel tibio absorbe mejor los líquidos que uno completamente frío, ya que los poros de la miga están más abiertos y receptivos a la mezcla de leches.
¿Por qué mi pastel quedó demasiado empapado o pesado?
Puede ser que se haya vertido demasiada mezcla de leches, o que se haya vertido muy rápido en un solo punto. Viértela poco a poco y de manera uniforme sobre toda la superficie.
¿Puedo usar crema de coco enlatada en lugar de leche de coco?
Sí, aunque la crema de coco es más espesa, así que es posible que necesites diluirla un poco con agua para lograr una consistencia similar a la leche de coco.
¿Cuánto tiempo se conserva en el refrigerador?
Tapado, se conserva bien en el refrigerador hasta por 4-5 días, gracias a la humedad que aporta la mezcla de leches.
¿Ya lo probaste? ¡Cuéntame en los comentarios cómo te quedó tu pastel de coco esponjoso! Y no olvides calificar la receta y compartir tu foto con el hashtag #PastelDeCoco. ¡Feliz horneado!