Preparación paso a paso
1. Precalentar el horno
Precalienta el horno a 180 °C para asegurar una cocción uniforme.
2. Preparar la mezcla
En una licuadora o bol, combina la leche, el queso fresco, el edulcorante, la maicena, los huevos, el yogur y la vainilla. Mezcla hasta obtener una crema lisa y sin grumos.
3. Preparar el molde
Engrasa un molde de 20–22 cm o cúbrelo con papel de hornear. Vierte la mezcla de manera uniforme.
4. Añadir las ciruelas
Coloca las ciruelas sobre la superficie, presionándolas ligeramente para que se integren durante la cocción.
5. Hornear
Hornea durante 35–40 minutos, hasta que la superficie esté dorada y el centro firme.
6. Enfriar y servir
Deja enfriar al menos 20 minutos antes de desmoldar. Si lo deseas, espolvorea azúcar glas antes de servir.
Consejos para un resultado perfecto
Usa ciruelas maduras para un mejor sabor.
No sobrebatas la mezcla para evitar exceso de aire.
Deja reposar en la nevera unas horas para intensificar el sabor.
Comprueba la cocción con un palillo: debe salir limpio.
Variantes deliciosas
Con otras frutas: prueba con frambuesas, arándanos o melocotones
Mixta: combina varias frutas para un sabor más complejo
Más cremosa: añade un poco de queso crema adicional
Sin azúcar: utiliza stevia o eritritol
Sugerencias para servir
Acompañada de yogur natural
Con un toque de miel o sirope ligero
Servida fría para una textura más firme
En resumen
La tarta de queso fresco con ciruelas es un postre sencillo, ligero y lleno de matices. Perfecta para quienes buscan algo dulce sin excesos, combina lo mejor de la fruta y el queso en cada bocado.
Fresca, suave y deliciosa… una receta que querrás repetir una y otra vez.