Precalienta el horno a 180°C y engrasa un molde rectangular de aproximadamente 23 × 33 cm.
Mezcla la harina, el polvo para hornear y la sal. Reserva.
Bate las claras de huevo hasta que formen picos suaves. Agrega poco a poco la mitad del azúcar y continúa batiendo hasta obtener un merengue firme y brillante.
En otro recipiente bate las yemas con el resto del azúcar hasta que la mezcla se vuelva clara y esponjosa. Incorpora la vainilla y la leche.
Añade los ingredientes secos a la mezcla de yemas, integrando suavemente.
Incorpora el merengue con movimientos envolventes para conservar el aire de la mezcla.
Vierte la preparación en el molde y hornea durante 30 a 35 minutos, o hasta que al insertar un palillo salga limpio.
Deja enfriar el pastel durante unos 15 minutos y luego pica toda la superficie con un tenedor o un palillo.
Mezcla la leche condensada, la leche evaporada y la crema para batir hasta obtener una mezcla uniforme.
Vierte lentamente la mezcla de tres leches sobre todo el pastel, permitiendo que se absorba poco a poco.
Cubre el pastel y refrigéralo por al menos 6 horas, aunque lo ideal es dejarlo toda la noche para que quede perfectamente húmedo.
Para la cobertura, bate la crema para batir con el azúcar glass y la vainilla hasta obtener picos firmes.
Cubre todo el pastel con la crema batida y decora con fruta fresca, una ligera espolvoreada de canela o la decoración de tu preferencia.
Te comparto esta deliciosa receta de Pastel Tres Leches a cambio de un simple gracias.