ingredientes:
3 tazas de relleno que no se consumieron.
2 tazas de pavo cocido, desmenuzado o finamente picado.
1/2 taza de salsa de arándanos (opcional, para darle más sabor)
1/2 taza de queso mozzarella o cheddar rallado (si se desea, para una mayor cremosidad)
1/4 de taza de salsa de pavo (o caldo de pollo, si es necesario para mezclar)
1/2 taza de harina común
2 huevos grandes, batidos
1 taza de pan rallado con condimentos añadidos
Aceite para freír (el aceite vegetal o el de canola son las opciones más adecuadas).
Perejil fresco, finamente picado (opcional, para decorar).
PAUTAS:
Prepara la mezcla. En un tazón grande, mezcla el relleno sobrante, el pavo desmenuzado, la salsa de arándanos (si la tienes) y el queso rallado. Vierte lentamente la salsa o el caldo poco a poco hasta que la mezcla se compacte y tenga la humedad suficiente para mantener su forma al apretarla. Si la mezcla no está lo suficientemente húmeda, agrega más salsa. Si está demasiado húmeda, agrega más relleno o pan rallado.
Formar bolitas: Con las manos o una cuchara para helado, dale forma a la mezcla, formando bolitas del tamaño de pelotas de golf, presionando firmemente para que no se peguen. Coloca las bolitas sobre una bandeja para hornear cubierta con papel vegetal.
Prepara una estación de rebozado colocando tres recipientes poco profundos: uno con harina, otro con huevos batidos y otro con pan rallado. Cubre cada bola de relleno con harina, luego sumérgela en los huevos batidos y, finalmente, pásala por el pan rallado, presionando suavemente para que se adhiera.
Enfriar las bolitas de relleno: Para obtener el mejor resultado, coloque las bolitas de relleno rebozadas en el refrigerador durante 15-20 minutos. Esto ayuda a que se endurezcan y evita que se rompan al freírlas.
Cocina las albóndigas: En una sartén o cacerola profunda, calienta unos 5 cm de aceite a fuego medio hasta que alcance los 175 °C. Agrega las albóndigas de relleno poco a poco y cocínalas hasta que estén doradas y crujientes por todos lados, lo que debería tomar entre 3 y 4 minutos. Usa una cuchara perforada para sacar las albóndigas y déjalas secar sobre papel absorbente.
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Otra forma de hornear: Si prefieres una opción más ligera, puedes hornear el relleno en forma de bolas. Precalienta el horno a 200 °C (400 °F) y coloca las bolas en una bandeja para hornear previamente engrasada. Rocíalas ligeramente con aceite en aerosol y hornéalas durante 20-25 minutos, o hasta que estén doradas y calientes.
Sirve las albóndigas de relleno calientes con salsa de pavo, salsa de arándanos o tu salsa para mojar preferida. Añade perejil picado por encima para darle un toque fresco.
Consejos para preparar las mejores bolas de relleno de pavo
Puedes usar relleno fresco o del día anterior en esta receta; el resultado será igualmente bueno. Si la comida está demasiado seca, simplemente añade más salsa o caldo para humedecerla.
Personaliza los ingredientes adicionales: Siéntete libre de ser creativo con las bolitas de relleno de pavo adicionales. Incluye verduras picadas, hierbas o una pequeña cantidad de puré de papas para realzar el sabor.
Preparación anticipada y congelación: Puedes preparar estas bolitas de relleno con antelación y congelarlas antes de freírlas. Simplemente dales forma, cúbrelas y colócalas en una bandeja para hornear en el congelador. Una vez congeladas, guárdalas en una bolsa con cierre hermético. Cuando quieras cocinarlas, puedes freírlas u hornearlas directamente desde el congelador. Recuerda añadir un par de minutos al tiempo de cocción.
Para una versión más saludable, puedes usar una freidora de aire para cocinar las bolitas a 190 °C (375 °F) durante unos 10-12 minutos, hasta que estén crujientes y doradas.
¡Divertirse!