Cocinar en un horno estático precalentado a 200 °C.
Tiempo de cocción: aproximadamente 15 minutos.
A mitad de la cocción, voltee suavemente las tortitas para asegurar un dorado uniforme.
Cuando estén dorados, sáquelos del horno y déjelos reposar unos minutos antes de servirlos.
Secretos para buñuelos perfectos:
Siempre exprime el calabacín.
Este es probablemente el consejo más importante.
El calabacín contiene mucha agua y, si no se exprime correctamente, puede comprometer la consistencia final.
No dejes la masa demasiado líquida.
La masa debe ser suave, pero no excesivamente líquida.
Si es necesario, puede añadir una cucharada extra de harina.
Utilice quesos sabrosos
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Los quesos parmesano, pecorino, fontina o emmental contribuyen a enriquecer el sabor.
La combinación de varios quesos hace que los buñuelos sean aún más sabrosos.
Cocinar en un horno muy caliente.
La alta temperatura ayuda a formar una costra dorada y apetitosa.
Variaciones de buñuelos de calabacín
con jamón cocido
Añade pequeños cubos de jamón cocido a la mezcla.
Ideal para un aperitivo sabroso.
Con Speck
El speck le aporta un toque ahumado particularmente atractivo.
Con hierbas aromáticas
El perejil, la albahaca, la menta o el cebollino aportan frescura y aroma.
Con Pecorino
Para un sabor más intenso, puedes sustituir parte del parmesano por pecorino romano.
Sin gluten
Utilice una mezcla de harina sin gluten apta para hornear.
Con patatas
Agregar papas ralladas hace que las tortitas queden aún más suaves y saciantes.
Versión frita
Quienes deseen una textura aún más crujiente pueden optar por freírla.
En este caso:
Utilice aceite vegetal resistente al calor.
Caliente el aceite a unos 170-175 °C.
Fría unos pocos buñuelos a la vez.
Una vez doradas, escúrralas sobre papel absorbente.
Ven y sirve buñuelos de calabacín.
Los buñuelos se pueden acompañar con numerosas salsas.
Entre los más populares se encuentran:
Salsa de yogur.
Mayonesa aromatizada.
Salsa tzatziki.
Queso crema.
Salsa de hierbas.
También son perfectos por sí solos.
Conservación
Los buñuelos se pueden conservar en el frigorífico durante unos 2 días en un recipiente hermético.
Para recuperar su aroma original, basta con calentarlas en el horno durante unos minutos.
¿Se pueden congelar?
Sí.
Tras cocinarlos y dejarlos enfriar por completo, se pueden congelar hasta por 2 meses.
Cuando estés listo para usarlos, simplemente colócalos directamente en el horno sin descongelarlos.
Valores nutricionales indicativos
Los buñuelos de calabacín al horno suelen ser más ligeros que los fritos.
Gracias a la presencia de calabacines y a la cocción
Al no estar sumergidos en aceite, representan una solución equilibrada para quienes desean disfrutar de un aperitivo sabroso sin excesos.
Preguntas frecuentes ¿
Puedo prepararlas con antelación?
Sí, también están excelentes si se preparan con unas horas de antelación y se sirven a temperatura ambiente.
¿Puedo cambiar la leche?
Por supuesto. Puedes usar bebidas vegetales sin azúcar o yogur natural.
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¿Puedo usar calabacín congelado?
Es posible, pero deben descongelarse por completo y exprimirse con mucho cuidado.
¿Qué queso eliges?
El parmesano, el pecorino, la fontina, el emmental y la estafarza son excelentes alternativas.
Conclusión
Las tortitas de calabacín al horno son una receta sencilla, económica e increíblemente versátil. Perfectas para cualquier ocasión, te permiten llevar a la mesa un plato sabroso y nutritivo con solo unos pocos ingredientes y de fácil preparación.
Gracias a su textura suave y su rico sabor a queso, son una de las mejores maneras de disfrutar del calabacín de temporada. Servidas como aperitivo, entrante o plato principal ligero, estas frituras deleitarán a todos los comensales con su irresistible sabor.