- Incorpora gradualmente la harina a la mezcla sin dejar de remover. No olvides añadir una pizca de sal para darle sabor.
4. Amasado:
- Una vez combinados todos los ingredientes, amasa la masa hasta que esté suave y no se pegue a las manos. Cúbrela y déjala fermentar hasta que duplique su tamaño.
Preparación del relleno:
1. Mantequilla derretida:
- Derrite la mantequilla hasta que esté suave y cremosa.
2. Agregar queso:
- Espolvorea generosamente el queso blanco sobre la masa extendida.
Ensamblaje:
1. Extendiendo la masa:
- Extiende la masa y unta la mantequilla derretida uniformemente sobre ella.
2. Relleno:
- Añade el relleno de queso encima de la mantequilla.
Hornada:
1. Preparación para hornear:
- Pinta las rosquillas ya preparadas con yemas de huevo para darles un acabado dorado.
2. Horneado:
- Introdúzcalas en un horno precalentado a 190 grados Celsius y hornéelas hasta que se doren.
Servicio:
1. Disfruta caliente:
- Sirve estas deliciosas rosquillas rellenas de queso calientes para disfrutar de un auténtico placer. Son perfectas para el desayuno, el brunch o como un dulce capricho a cualquier hora del día.
2. Consejos de almacenamiento:
- Guarda las sobras en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta por dos días. También puedes congelarlas para conservarlas por más tiempo y recalentarlas en el horno antes de servirlas.