Corta el queso mozzarella en ocho bastones del mismo tamaño y sécalos ligeramente con papel de cocina.
Coloca un bastón de queso sobre cada rebanada de jamón y enrolla firmemente hasta formar rollitos bien cerrados.
Mezcla la harina con la sal, la pimienta y el ajo en polvo.
En otro recipiente bate los huevos junto con la leche hasta integrar por completo.
Cubre cada rollito con la mezcla de harina, después pásalo por el huevo batido y finalmente por el pan molido o panko, presionando suavemente para que se adhiera bien.
Para obtener una costra más gruesa y evitar que el queso se escape al freír, vuelve a pasarlos por huevo y pan molido.
Lleva los rollitos al refrigerador durante 20 a 30 minutos para que el empanizado se fije correctamente.
Calienta suficiente aceite a temperatura media-alta (170 a 180 °C) y fríe los rollitos durante aproximadamente 2 o 3 minutos por cada lado, hasta que estén bien dorados.
Retíralos y colócalos sobre una rejilla o papel absorbente durante un par de minutos.
Disfrútalos recién hechos, acompañados con salsa cátsup, ranch, chipotle, salsa de queso o el aderezo que más te guste.
💡 Consejo: Si utilizas queso mozzarella de buena calidad y enfrías los rollitos antes de freírlos, conseguirás un relleno mucho más cremoso y un empanizado que permanecerá perfectamente crujiente