1 lata de leche condensada 
½ lata de leche evaporada 
½ lata de media crema 
1 barra de queso crema 
Un chorrito de esencia de vainilla 
En un bowl grande, coloca la media crema junto con la leche evaporada.
Bate durante unos 2 minutos, hasta que la mezcla quede suave, ligera y bien incorporada. 
Añade la leche condensada y continúa batiendo por 1 minuto más.
Agrega la esencia de vainilla y el queso crema. 

Bate nuevamente hasta conseguir una crema lisa, espesa, sin grumos y muy cremosa.
Sirve con fresas frescas picadas y disfruta un postre fácil, dulce y delicioso. 
