Parte 2: La frase que lo cambió todo
En el hospital, los médicos atendieron a Sofía con rapidez.
Después de revisarla, una doctora se acercó y nos dijo con firmeza:
—Su bebé está fuera de peligro, pero la forma en que fue inmovilizada no es segura.
Mi suegra intentó explicarse:
—Solo quería que dejara de moverse… antes así se hacía.
La doctora la miró directamente y respondió:
—Un bebé no necesita ser obligado a quedarse quieto, necesita sentirse seguro.
El silencio llenó la sala.
En ese momento entendí que algunas prácticas del pasado pueden ser peligrosas, incluso cuando alguien cree que está haciendo lo correcto.