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La mayoría de la gente conoce las gruesas hojas verdes de la planta de aloe vera. Usamos el gel que contienen para aliviar las quemaduras solares, hidratar la piel seca y ayudar a curar pequeños cortes. Pero hay otra parte de la planta que suele pasarse por alto: la flor. Cuando una planta de aloe vera alcanza la madurez, desarrolla un tallo alto coronado por flores tubulares de color amarillo brillante o naranja. En lugar de solo admirarlas, puedes cosecharlas y usarlas. Estas flores están repletas de potentes compuestos naturales que ofrecen excelentes beneficios para la salud y la belleza.
Los poderes saludables de la flor de aloe
Si bien el gel de las hojas es famoso por sus efectos refrescantes, las flores son una fuente inagotable de nutrientes y compuestos protectores.
Alto contenido en antioxidantes: Las flores contienen niveles aún mayores de antioxidantes que las hojas. Los antioxidantes son sustancias naturales que protegen las células del daño causado por el estrés diario, la contaminación y el envejecimiento.
Apoyo digestivo: Las flores de aloe tienen propiedades calmantes naturales. Al prepararlas en infusión tibia, pueden ayudar a aliviar el malestar estomacal, reducir la hinchazón y favorecer la salud intestinal.
Rejuvenecimiento de la piel: Los mismos compuestos protectores que benefician a tu cuerpo internamente también pueden beneficiar a tu piel externamente. Los extractos florales ayudan a reducir el enrojecimiento, protegen la piel del daño ambiental y mantienen el rostro con un aspecto fresco.
Refuerzo del sistema inmunitario: Repleta de vitaminas y minerales esenciales, consumir esta flor en pequeñas cantidades puede proporcionar un impulso suave y beneficioso al sistema de defensa natural del cuerpo.
Cómo cosechar las flores de forma segura
Antes de poder preparar tus propios remedios caseros, necesitas recolectar las flores correctamente.
Espere el momento adecuado: Solo las plantas de aloe vera maduras producen flores, generalmente a finales del invierno o en primavera. Espere hasta que las flores estén completamente abiertas y tengan un color brillante.
Corte con cuidado: Use unas tijeras limpias y afiladas o unas tijeras de jardinería. Corte el tallo floral cerca de la base, pero tenga mucho cuidado de no cortar las hojas verdes y gruesas. Debe evitar que se libere la savia amarilla de las hojas, que es amarga e irritante.
Lavar a fondo: Enjuague suavemente las cabezas de las flores con agua fría corriente para eliminar el polvo, los insectos pequeños o el polen.
Separa los capullos: Arranca las pequeñas flores tubulares del tallo principal. Solo debes conservar los pétalos blandos para tus recetas caseras.
Remedios caseros: cómo sacar provecho
Aquí te presentamos tres maneras sencillas y efectivas de usar la flor de aloe vera en casa.
1. Té de flor de aloe vera: Esta es la forma más popular de disfrutar de los beneficios internos de la flor. Crea una bebida suave, ligeramente dulce y con un toque terroso.
Secado: Puedes usar flores frescas, pero las secas duran más. Extiende las flores sobre una toalla de papel y déjalas en un lugar cálido, seco y oscuro durante unos días hasta que estén completamente secas.
Preparación: Hierve una taza de agua. Coloca una cucharada de flores de aloe secas (o dos cucharadas de flores frescas) en una taza.
Preparación: Vierta el agua caliente sobre las flores. Tape la taza y déjela reposar de 5 a 10 minutos.
Para disfrutarlo: cuela las flores. Puedes tomar el té solo o añadir una cucharadita de miel o un chorrito de limón para mejorar su sabor. Tómalo de vez en cuando para facilitar la digestión o para relajarte antes de dormir.
2. Aceite corporal con infusión de flor de aloe. Este aceite captura los antioxidantes que protegen la piel y es ideal para zonas secas o para masajes faciales suaves.
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