2. Ajusta textura: si está muy blanda, añade 1–2 cucharadas de harina; si está seca, 1–2 cucharaditas de leche. Forma una bola, cubre y deja reposar 30 minutos para relajar el gluten; así se estira finísima sin romperse.
- Bizcocho de Cítricos
- Coca de Sant Joan.
3. Divide la masa en porciones de 30–40 g. Enharina ligeramente la mesa y estira cada porción con rodillo hasta dejarla casi translúcida (1–2 mm). Para el efecto “oreja”, estira un extremo un poco más o haz un pequeño pliegue central.
4. Calienta el aceite a 170–175 °C en una sartén amplia. Comprueba la temperatura con un termómetro o con un trocito de masa: debe burbujear y dorar en 45–60 s sin quemarse.
5. Fríe 1–2 piezas por tanda sin amontonarlas. Con una cuchara, baña la superficie con aceite caliente para ayudar a formar burbujas. Dales la vuelta cuando estén doradas en los bordes (30–45 s por lado).
6. Escurre sobre rejilla o papel de cocina. Espolvorea azúcar glas en caliente para que se adhiera bien. Repite con el resto, manteniendo la temperatura estable.
7. Sirve tibias o a temperatura ambiente. Conserva en lata metálica una vez frías para mantener el crujiente. Si pierden textura, recaliéntalas 2–3 minutos en horno a 160 °C.
