Ingredientes
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250 g de harina de trigo: parte de la base de la masa.
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250 g de fécula de mandioca: complementa a la harina, aportando esa textura característica.
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10 g de levadura seca instantánea: el agente leudante de la masa.
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1 cucharada de azúcar: ayuda a activar la levadura.
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1 cucharadita de sal: sazona la masa.
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2 huevos: le dan estructura a la masa.
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120 ml de leche tibia: hidrata la masa y ayuda a activar la levadura.
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50 g de mantequilla derretida: aporta suavidad a la masa.
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250 g de queso mozzarella rallado: se integra directamente en la masa.
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180 g de queso mozzarella en cubos: el relleno sorpresa de cada pancito.
Equipo Necesario
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Un bol grande para la masa
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Un paño para cubrir durante los levados
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Una bandeja para horno
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Papel de horno
Instrucciones
1. Mezcla los ingredientes secos
Mezcla la harina, la fécula de mandioca, la levadura, el azúcar y la sal.
2. Añade los ingredientes húmedos
Añade los huevos, la leche tibia y la mantequilla derretida.
3. Amasa
Amasa durante 8-10 minutos hasta obtener una masa lisa y elástica.
4. Incorpora el queso rallado
Incorpora el queso rallado y mezcla hasta distribuirlo uniformemente.
5. Primer levado
Cubre la masa y deja reposar durante 1 hora o hasta que doble su volumen.
6. Divide la masa
Divide la masa en 10-12 porciones iguales.
7. Rellena cada porción
Coloca un cubo de mozzarella en el centro de cada porción y ciérrala bien formando una bola.
8. Coloca en la bandeja
Coloca los pancitos sobre una bandeja con papel de horno, dejando espacio entre ellos.
9. Segundo levado
Deja reposar nuevamente durante 20-30 minutos.
10. Hornea
Hornea a 180 °C durante 18-22 minutos, hasta que estén inflados y con la superficie ligeramente dorada.
11. Deja reposar
Déjalos reposar 5 minutos antes de servir para que el queso fundido no se derrame inmediatamente.
Consejos para unos Pancitos Perfectos
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Sella muy bien cada porción alrededor del cubo de queso: cualquier abertura permitirá que el queso derretido se escape durante el horneado.
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Amasa el tiempo completo indicado: los 8-10 minutos son clave para desarrollar bien el gluten y lograr esa textura suave y elástica.
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Respeta ambos tiempos de fermentación: son esenciales para lograr pancitos bien esponjosos.
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Forma bolas de tamaño uniforme: así todos los pancitos se cocinarán al mismo tiempo y de manera pareja.
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Deja reposar antes de servir: esos 5 minutos evitan quemaduras con el queso muy caliente y ayudan a que no se derrame de inmediato al morder.
¿Cómo Servir Estos Pancitos?
Estos pancitos son perfectos como aperitivo, para acompañar sopas o guisos, o simplemente solos mientras el queso del centro aún está derretido y caliente.
¿Se Pueden Congelar?
¡Sí! Puedes congelar los pancitos ya horneados y fríos en una bolsa hermética hasta por 2 meses. Para disfrutarlos de nuevo, descongela a temperatura ambiente y calienta brevemente en el horno o microondas para volver a derretir el queso del centro.
¿No Tienes Algún Ingrediente?
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¿No tienes fécula de mandioca? Puedes usar solo harina de trigo, aunque la textura será distinta a la tradicional de este tipo de pan.
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¿No tienes mozzarella para el relleno? Puedes usar cualquier queso que se derrita bien, como queso para fundir o gouda.
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¿Puedo añadir hierbas a la masa? Sí, orégano o perejil seco combinan muy bien con esta receta base.
