En 1923, un perro mestizo de Collie escocés y Pastor inglés llamado Bobbie, el perro maravilla, se perdió trágicamente durante unas vacaciones familiares en el estado de Indiana, Estados Unidos, dejando a sus dueños desconsolados tras una búsqueda exhaustiva e infructuosa que los obligó a regresar a su hogar en el estado de Oregón convencidos de que su querida mascota había muerto. Sin embargo, impulsado por un increíble instinto de fidelidad, el valiente animal inició una asombrosa travesía en solitario en la que caminó más de 4,000 kilómetros a través de terrenos difíciles y climas extremos durante un largo periodo de seis meses. Contra
todo pronóstico, el canino reapareció milagrosamente en la puerta de su casa con las patas severamente heridas, desgastadas hasta el hueso y mostrando signos de un esfuerzo sobrehumano, convirtiéndose en una leyenda mundial por su inquebrantable lealtad y amor hacia su familia, una hazaña tan increíble que la gente decidió honrar su memoria levantando monumentos y estatuas en su honor en la ciudad de Silverton para recordar por siempre su valentía.