1. Hidrata las hojas
Coloca las hojas de maíz en agua muy caliente durante 30–40 minutos hasta que estén suaves. Escúrrelas y sécalas ligeramente.
2. Bate la manteca
Bate la manteca durante 6–8 minutos hasta que esté muy blanca y esponjosa.
3. Agrega los ingredientes
Incorpora el azúcar, la vainilla, la canela, el polvo para hornear y la sal.
4. Incorpora la masa
Añade la masa poco a poco mientras alternas con la leche tibia hasta obtener una mezcla suave, cremosa y fácil de untar.
5. Agrega el relleno
Integra las pasas, nuez y frutas cristalizadas. Si deseas tamales rosas, añade unas gotas de colorante y mezcla hasta obtener un color uniforme.
6. Forma los tamales
Coloca aproximadamente ⅓ de taza de masa sobre cada hoja y extiéndela dejando espacio en los bordes. Dobla los lados hacia el centro y después la punta inferior.
7. Cocina
Coloca los tamales de forma vertical en una vaporera con agua hirviendo. Cubre con hojas de maíz y una tapa.
Cuece durante 1 hora 30 minutos, revisando que nunca se termine el agua.
8. Reposo
Apaga el fuego y deja reposar los tamales dentro de la vaporera durante 15 minutos antes de servir.
Cómo saber si están listos
El tamal debe desprenderse fácilmente de la hoja y la masa debe sentirse firme, cocida y esponjosa, sin partes húmedas o crudas.
Consejos para que queden perfectos
* Bate muy bien la manteca: es la clave para obtener tamales ligeros.
* No agregues demasiada leche; la masa debe quedar cremosa, no líquida.
* Mantén el agua de la vaporera siempre suficiente para que no se seque.
* Déjalos reposar unos minutos antes de abrirlos; mejoran mucho su textura.
Presentación recomendada: sirve dos tamales (uno rosa y otro natural) sobre un plato de barro o cerámica blanca, aún envueltos parcialmente en su hoja para mostrar la masa suave y esponjosa. Acompáñalos con una taza de café de olla o chocolate caliente para un acabado tradicional y muy apetitoso
Tamales dulces tradicionales (esponjosos, húmedos y muy suaves)